Llega un momento en la vida bloguera de uno que se mira y dice: “coño, ya va siendo hora de contar mis penas como hace todo cristo, que pa’ eso tengo un blog”. Pues ese momento es, por lo visto, ahora.
Veamos. El útimo mes de vida ha sido… cómo decirlo. Movidito.
Por las mañanas, como ya os he comentado en un par de ocasiones, hago las correspondientes y sagradas Prácticas de Formación en Centro de Trabajo. Así, a piñón. Y sin cobrar, como mandan las escrituras.
Por las tardes no tengo más remedio -aunque no os echaría demasiado de menos, Anonymousss- que acercarme por clase a ver qué me cuentan nuevo. Muchas tardes me cuentan cosas como “5 trabajos para dentro de una semana”. Y entonces es cuando pongo una cara tal que así:

Y eso es sólo antes de que Anonymousss diga “bueno, hoy me entregáis todo aquello, no?”.
Y Sr.Beider y yo cogemos los bártulos y huimos miserablemente de allí antes de que se nos coagule la sangre en el cerebro. Vale, eso nos gustaría, pero nos tenemos que quedar.
La hora del café es la tregua. A la hora del café no se trabaja, ni sobornando. No-se-tra-ba-ja. Así de claro. Son 20 minutos contados que tenemos para ir al bar, hacer cola, esperar a que preparen el café, beber como los pavos, decir 4 chorradas, quejarnos un poco de los profesores/verdugos y volver por patas a clase -menos cuando tenemos a Anonymousss, que total, llega siempre tarde.
En el mejor de los casos, queda una hora más de machacamiento. En el peor quedan tres, y no precisamente de las divertidas.
Por norma, las clases después del descanso son puro machacamiento bestial sin piedad. Derecho laboral, relaciones en ámbito de trabajo, teoría de Redes a piñón fijo y otras lindezas del ramo.
Llegas a casa. Te sientas en tu silla. Miras el bittorrent y la mula. Charlas con la mujer. Charlas con Sr.Beider. Miras dos webs warras, cuatro o cinco blogs rancios, escribes alguna que otra queja en tu blog y ale, a dormir en cualquier postura inverosímil para levantarte con todos -y repito, TODOS- los músculos del cuerpo dormidos.
¿Que hay personas peor que yo? Por supuesto, pero el caso es quejarse, coño.
PS. Anonymousss, en el fondo me caes muy bien y me meto contigo sólo por que eres el único profesor/verdugo que me comenta entradas.
Noviembre 30th, 1999 a las 12:00 am
Tu tranquilo cariño, el finde que viene te viens pa casa y la liamos y nos olvidamos de todo esto… no es que sea mucho tiempo, pero al menos desconectamos jutos
Noviembre 30th, 1999 a las 12:00 am
Carajo … que yo siempre llego tarde? No era consciente; a partir de ahora será cuestión de llegar bien puntual y empezar la clase teórica bien puntual
Y para que te animes colgaré mañana (presumiblemente en mi _web_) todos los apuntes escaneados o tecleados por mi y el calendario de entregas y las notas de las prácticas entregadas a tiempo (aunque este punto no se si te animará demasiado ;))
En fin, sin ánimo de ser demasiado crítico, ten en cuenta que si fueras un pelin más organizado., llegaras puntual a clase y cuando estuvieras en ella no perdieras tanto el tiempo, probablemente no estarias tan agobiado
Noviembre 30th, 1999 a las 12:00 am
Llegara puntual? Pero si siempre llego puntual O_OU (lo de organizado lo dejo en el aire)
Noviembre 30th, 1999 a las 12:00 am
PD. Por mí puedes seguir llegando 3 o 4 minutos tarde como haces siempre. Eso no es un fallo, es una feature.
Noviembre 30th, 1999 a las 12:00 am
Anonymousss Verdugusss… sabes aquello q dicen de: “en ocasiones veo muertos…”?
… ¡pos como que vais a ver a unos cuantos si seguis así! ¡Un respiro por favor!
Por cierto… por falta de tiempo he chapado mi blog. Lo siento mucho… ya no recibirás mas elogios mios a no ser que sea via comentario aqui.